Íbamos para el centro comercial Islazul cuando por la Vía Lusitana de Madrid encontramos montones de autobuses aparcados uno tras otro, y detrás, más peregrinos todavía. Al estar estos autobuses tan cerca de este centro comercial, los peregrinos acuden a su interior para refugiarse del calor sofocante que está apretando en la ciudad los últimos días.
A pesar de la polémica generada por la gran inversión del Ayuntamiento de Madrid y del descontento general por este evento, allí en Islazul nos comentaron varias personas lo bien que les parecía este gran evento religioso.

















