
Lo correcto es tomar postre. El sistema digestivo dispone de unos receptores químicos que nos inducen a llevar una dieta variada y a tomar alimentos con distintos sabores.
Al comer, los receptores de lo salado son los primeros que se sacian, y hasta que estos no lo hacen no se estimulan los de lo dulce. Según Marta Garaulet, doctora en Farmacia, este mecanismo condiciona que no nos quedemos satisfechos si no finalizamos la comida con algo azucarado. De hecho, si no tomamos postre, nuestro organismo seguirá necesitando dulce y nos inducirá a picar cualquier cosa, lo que podría provocar el sobrepeso.
Más bacinerías
-
El Big Ben se inclina con el paso de los años
-
El gen del mal despertar
-
Cuando Madrid se queda completamente vacío
-
Mousse de chocolate con nueces
-
Garajes robotizados
-
Justin Bieber se independiza y compra una mansión en Hollywood
-
El origen del dicho “Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita”
-
La broma más pesada que te pueden hacer en un avión

