Los microondas calientan los alimentos a través de ondas electromagnéticas. Estas son emitidas desde un generador, y dirigidas hacia un componente giratorio que las dispersa. Aunque las ondas van rebotando por toda la cavidad, dejan espacios «vacíos» donde no hay calor. Para que el alimento vaya pasando por todas las zonas de calor, se incluye el plato giratorio.
Los insectos no son tontos; se van a las zonas donde no hay calor puesto que no llegan ondas. Podrían estar horas con el microondas encendido sin que les pasara nada.
Más bacinerías
-
Si el autobús no puede dar la vuelta, ¡que gire la plaza del pueblo!
-
DIY Show 2014, la feria internacional de las manualidades en Madrid
-
Saltando desde el edificio más alto del mundo, el Burj Khalifa
-
Ocho impresionantes trucos con agua
-
El Barco… ¿Se hunde por el peso de las cámaras?
-
La reacción de 20 desconocidos al besarse por primera vez
-
Las 10 claves para aprobar tus exámenes
-
Esto es lo que pasa cuando viajas con el elenco del musical El Rey León en el mismo avión
