Los microondas calientan los alimentos a través de ondas electromagnéticas. Estas son emitidas desde un generador, y dirigidas hacia un componente giratorio que las dispersa. Aunque las ondas van rebotando por toda la cavidad, dejan espacios «vacíos» donde no hay calor. Para que el alimento vaya pasando por todas las zonas de calor, se incluye el plato giratorio.
Los insectos no son tontos; se van a las zonas donde no hay calor puesto que no llegan ondas. Podrían estar horas con el microondas encendido sin que les pasara nada.
Más bacinerías
-
El árbol de Navidad más grande del mundo
-
Curiosos vinilos para que la puerta de tu garaje llame la atención
-
Berenjenas rebozadas, ¡fácil y vegetarianas!
-
De tal palo, tal astilla. Los niños hacen lo que ven [Vídeo]
-
Publicidad con olor incorporado
-
Consejos para cuidar bien a tu perro
-
Si bebes, no conduzcas: «Salí de fiesta, mamá»
-
BigDelta: la impresora 3D más grande del mundo
